La Verificación Externa del Comportamiento Sustentable: Lo estamos haciendo bien?

A veces empezamos por el final, pero lo importante es empezar. Si bien hace 18 años que me desempeño en el ámbito de la sostenibilidad, entiendo qué en algunos sectores o empresas en particular, todo está por comenzar y les aseguro que lo celebro.

Sobretodo en Latinoamérica, donde abundan los sectores primarios o en camino de convertirse en secundarios, las empresas se han encontrado con algunas barreras para comercializar sus productos hacia otros continentes, barreras a veces inesperadas porque los empresarios están más interesados lógicamente, en lograr ventas a buen precio y mejor calidad que en un producto que sea amigable con el medio ambiente o fabricados en buenas condiciones laborales, respetando los derechos humanos. Si, todavía hoy, en 2021!. Poco a poco, se van dando cuenta que esto ha venido para quedarse y se expande cada día más.

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Hoy, una empresa que quiere vender a un sector de tiendas como COTSCO en USA, tiene que demostrar mediante certificaciones como FAIR TRADE o metodologías como SMETA que cumplen con ciertos requisitos, asegurando que no hay trabajo infantil en sus plantaciones o que el acoso laboral o sexual no está presente en sus plantas de producción.

Entonces, hay quienes avanzan por convencimiento y otros por el cumplimiento, pero empezar, empiezan.

Porque les digo que empiezan por el final? Porque aprendí hace muchísimo tiempo atrás, en la academia, que para empezar había que repensar la visión de la empresa, pensar estratégicamente, ya que los mercados a futuro iban a requerir de empresas sostenibles. En general, las grandes empresas lo han entendido así y trabajan fuerte en ese sentido, pero los proveedores, se encuentran presionados a ingresar, y allí empieza a jugar la historia de esas medianas y pequeñas empresas y cuán preparadas están para entrar en este desafío. Se plantean si es un costo que vale la pena afrontar. Tienen un producto único y de excelente calidad pero si no cumplen con los requisitos socio ambientales, pueden perder clientes, muchas veces, el único cliente.  Empezar por el final, significa redactar políticas y procedimientos para el cumplimiento del mercado y no agitar toda la empresa en pos de un objetivo final: ser parte de un proceso de cambio hacia el desarrollo sostenible, que redunde en impactos positivos afuera y adentro de la empresa.

Entonces, las empresas que traccionan a otras, van en la delantera y Latinoamérica va dando pasitos de bebé, pero avanzando, todos los sectores ya están impactados por las verificaciones externas.

Hay un engranaje nuevo y muy importante dentro de las empresas: el área de implementación de normas ha empezado a “aggiornarse” sobre el tema de la RSE, la sostenibilidad, recibo muchas consultas al respecto, ya que les han encomendado la misión de realizar con éxito una auditoría social y ambiental que dista mucho de una certificación ISO, no se trata de completar una check list, hay mucho más detrás.

La verificación externa del comportamiento sostenible de las empresas cobra relevancia sobre el simple hecho de lo informativo, el reportar sin verificar de manera fehaciente lo que se hace no tiene demasiado asidero en el mercado hoy en día, como lo tiene la vieja frase “del dicho al hecho”.

Desde 2020 venimos enfrentando una situación inédita, sin embargo, las empresas siguen produciendo, en este mismo momento, hay un trabajador realizando la cosecha, en medio de la pandemia. ¿Tendrá los EPP correspondientes? ¿Cómo se ha adaptado esa empresa ante la pandemia?. Todo ese movimiento sigue generando impactos, positivos y negativos, merecen toda la atención y verificación necesaria para demostrar que se está realizando todo como corresponde.

Bienvenido todo este avance, les animo fuertemente a incorporar la sostenibilidad al corazón mismo de la empresa, es un trabajo duro y de largo plazo, el resultado atraviesa muros y nos hará una sociedad mejor.

Lic. María Fernanda Soria

mfsoria.rse@gmail.com

http://www.mfs-consultoresrse.com

Política de RSE: Ser o no ser

Desde hace largos años realizo auditorías socio ambientales en empresas, quienes tienen que cumplir ciertos requisitos solicitados por sus clientes, en general, grandes compañías que a su vez, tienen políticas y metas globales de sustentabilidad sobre su cadena de proveedores tratando de lograr mayor transparencia.

En general, se les pide a los proveedores que certifiquen algún estándar o apliquen una metodología como SMETA o normas como SA8000, entre otros. Uno de los puntos de cumplimiento es tener su propio código de conducta ética, política de responsabilidad social empresaria o sustentabilidad, que incluyan o mencionen los aspectos incluídos en las normas, como derechos humanos, trabajo infantil, discriminación, acoso laboral, salario justo, entre otros. Momento bastante incómodo para algunos gerentes que desde ya tienen que realizar sus tareas de gestión y les llegó el momento de comenzar a escribir!.

En verdad, esta solicitud no es antojadiza. Las empresas tienen que determinar una postura frente a estos temas, debatirlo internamente, y por supuesto, tomar un compromiso. Por eso, generalmente es el requisito “0”, a partir de esas manifestaciones podemos comenzar a conocerlos. Ahora bien, que hacemos? Copiamos y pegamos de lo que ya está escrito en la web o tomamos hoja en blanco y hacemos el sano ejercicio de hablar de nosotros como empresa sostenible? Cuál es nuestro camino hacia la sustentabilidad? Queremos ir por ese camino? Ser o no ser?

Quizá el primer empujón sea el cumplimiento de un requisito que nos urge para poder continuar comercializando con nuestro cliente, y eso no está mal, lo importante es comenzar a reflexionar sobre este asunto, que nos visibiliza como actores socio económicos insertos en un entorno social que provoca impactos diversos. Entiendo que en muchos casos, las empresas son muy pequeñas y se ven obligadas a realizar una redacción que les es muy ajena, incluso muchas veces no saben por dónde empezar.

Me impulsa a escribir estas líneas haberme cruzado con empresas que realizan una pequeña redacción con frases cliché que luego guardan en una carpeta. La idea central de una política de RSE / Sustentabilidad es que las empresas realicen una declaración propia, con su impronta, características y con sinceridad absoluta, que sea rectora de todo el resto de sus actividades, de allí se desprenden los procesos internos, procedimientos y todo aquello que se realiza en la compañía.

Otro tema muy importante, fundamental, es la comunicación de estas políticas principalmente, a todos los colaboradores, pero no solo pegadas en una cartelera sino que las comprendan y las hagan suyas. Nuestros clientes y proveedores también tienen que saber sobre esto, que tal, escribirles un mail contándoles sobre nuestra reciente política de RSE?

En conclusión, me parece muy importante que las tomen como un instrumento, una herramienta activa, clave, que todos las conozcan de tal manera que atraviese a la empresa y cada uno actúe teniendo en cuenta hacia dónde van como un gran equipo, tan grande que incluya a todos con quienes se vincula la empresa, clientes, proveedores, comunidad, etc. Entonces, el primer interrogante: Ser o no ser?

María Fernanda Soria

 

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